Software libre


Es el segundo post que escribo sobre software libre. El primero, después de haberlo releído varios meses después, y después de estar mucho más informado, no me gusta mucho. Mi opinión sobre el software libre desde ese artículo ha cambiado mucho, lo valoro mucho más, lo uso mucho más e intento aprovechar las ventajas que ofrece. Mi opinión con respecto a qué uso se debería dar a dicho software, y cómo usar cada cosa ha ido, sin embargo, en otro sentido.

Leyendo, pensando, usando software de aquí y allí, y sobre todo, programando, he llegado a la conclusión de que la iniciativa del software libre es un filón de desarrollo cultural como pocos hay. Todo el desarrollo científico se ha basado o bien en avanzar sobre pasos de otros, o bien en desarrollar conclusiones sobre descubrimientos de facto. El desarrollo tecnológico ha sido explosivo durante el siglo 20, lamentablemente, no creo que se pueda decir lo mismo del software. El desarrollo de nuevo software ha sido siempre de la mano de mejoras físicas en la capacidad de los ordenadores, pero no se han visto mejores relacionadas exclusivamente con el software.

No se muy bien cómo explicar esto, creo que el desarrollo de software es como un árbol al que le crecen ramas que mueren instantáneamente, encontramos nuevos métodos, nuevas maneras de hacer las cosas que pueden parecer prometer algo mejor o no hacerlo, pero se quedan en el nacimiento. Esto, en mi opinión, es por culpa del software propietario, el hecho de dar la libertad a todo el mundo de tener acceso al código fuente: al funcionamiento lógico interno de un programa, haría avanzar a pies de gigante al software con toda la comunidad ideando y aportando mejoras.

Es como si alguien que descubra una ley física súmamente predictiva no la de a conocer, sino que te de permiso tan solo a usarla de forma oculta. Por ejemplo, volvamos a principios del siglo XX, después de que la relatividad general de Einstein haya dado un vuelco a la comprensión humana del universo. La siguiente revolución científica será la mecánica cuántica, supongamos que Plank, Heisenberg, Schrödinger y su gato, después de hacer todos sus descubrimientos, deciden no publicar los resultados, ni las leyes físicas que explican los sucesos anteriormente inexplicables, como el experimento de Young con electrones. Piensan que su propiedad intelectual es demasiado valiosa para que cualquier pueda poseerla, pero claro, no permitir al mundo hacer uso de su capacidad predictiva sería poco ético, así que deciden que el que quiera hacer uso de sus ecuaciones debe pedírselo expresamente, y que serán ellos los que hagan las pruebas y devuelvan los resultados. La gente ve que el sistema de esta gente afirma las observaciones empíricas realizadas, pero no se puede avanzar sobre esto, ¿qué hacemos? ¿Idear otro sistema? Me temo que no es tan fácil dar un giro de tuerca a la física de varios siglos, no todo el mundo puede hacerlo. Imaginemos que pasa esto, todos los avances posteriores basados en nuestro conocimiento sobre mecánica cuántica no habrían podido producirse, como el cifrado cuántico, la “futura” computación cuántica… En cambio, tener acceso al conocimiento que esta gente ha dejado en herencia al mundo permite a otros avanzar, evolucionar y mejorar.

Por esto es esencial que el software sea libre, debemos tener acceso a la manera en que nuestro mundo funciona para poder hacerlo mejor, y no depender del creador original para que lo haga todo, tenemos una responsabilidad para con el mundo. No me explayo más sobre esto porque hay mucha información ya por ahí: leer “Software libre para una sociedad libre”, de Richard Stallman, fundador de la FSF, lo podéis bajar en la web de la fsf.

Creo, a diferencia de todo lo dicho anteriormente, que hay ciertos activistas del software libre que tienden peligrosamente al fundamentalismo. Recordemos lo esencial: libertad. No podemos a nadie negar ningún aspecto de su absoluta libertad mientras esto no impida la libertad de otros. Hay ciertos grupos activistas, que dicen luchar a favor de la libertad, especialmente cuando se oponen radicalmente a lo que hay, que acaban siendo ultraconservadores de sus propias ideas, se convierten en marionetas de lo que predican. A esto lo llamaría yo efecto cinético, con la excusa de igualar la situación actual consiguen llegar al extremo contrario, en el que hay la misma poca libertad, sólo que orientada de otra manera. Ejemplos de esto lo suponen, en mi opinión: Anonymous. Este movimiento lucha a favor de la libertad, lo que me parece de gran elogio, pero creo que a veces consiguen negar la libertad a la gente en pos de lo que ellos consideran libertad. Avalo completamente las reinvindicaciones contra los sistemas que niegan sistemáticamente la libertad de la gente, y por eso considero que las operaciones contra sistemas dictatoriales, corruptos, etc, están totalmente justificadas. Sin embargo, los ataques a ideologías concretas me parecen exagerados: estos ataques pueden ser los ataques contra la cienciología, ya que independientemente de la opinión que te merezca ese sistema, a nadie se le obliga a punta de pistola a pertenecer a ese grupo (no soy cienciólogo y es algo que no apoyo, pero no por eso significa que tenga el derecho de no dejar a la gente pertenecer a ese grupo).

Esto lo podemos extrapolar al software libre de la misma manera. Es un argumento sensato el decir que es una lucha justa, ya que el software privativo o propietario recorta la libertad del usuario, y sería correcto, pero al igual que en el ejemplo anterior, nadie está obligado a usar ese software. No tienes ni porqué aceptarlo al comprar un ordenador, puedes decir que te desinstales Windows y hasta te devuelven parte del dinero de la licencia del sistema.

La normal respuesta a este argumento del “fundamentalismo del SL” que he oído de algunos activistas del software libre es que nunca puede ser considerada extrema una lucha por lo que es bueno. De nuevo entra en juego aquí su visión de lo bueno. Yo soy objetivista y creo en un solo sentido de lo que es bueno. Creo sin embargo que algunas acciones pueden tener consecuencias distintas en cada persona, esto creo que es evidente. Estas consecuencias si pueden ser buenas o malas, y es lo que pasa con el software libre, como explico más abajo. Sin embargo, si nos centramos en el propio argumento vemos que no tiene mucho sentido. ¿Qué valor de realidad tiene esa frase? Podría encajar perfectamente en la defensa de cualquier idea. Un señor feudal podría defender ese sistema de organización con el mismo argumento, lo mismo que Hitler o Stalin antes de tomar poder. Ese argumento tiene sentido cuando aceptamos que el tema a tratar es realmente bueno. ¿Lo aceptamos? Veamos lo que es esta libertad.

La libertad de cambiar y distribuir el objeto en cuestión. Si bien esto es algo perfectamente razonable para cualquiera que tenga algo de interés en lo que usa, no lo es para el usuario medio. El usuario medio sólo quiere usar, y en ocasiones el usuario profesional depende de la empresa para dar soporte al software adquirido, y quitarse trabajo de encima. Esta la famosa frase usada por los activistas del software libre de “eres libre de no ser libre”, frase que considero bastante absurda, que no dice nada y que sirve para quedar bien. La libertad conlleva un acto, un comportamiento que recorra esa libertad, pero ese acto no existe en el usuario medio, es algo que no necesita, por lo que no representa ninguna pérdida de libertad para él el no tener acceso a cierta información del sistema, que en su caso es absolutamente irrelevante.

Otro aspecto citado es el hecho de que el software propietario puede tener acceso a nuestra información personal, un aspecto razonable y con el que estoy de acuerdo, pero de nuevo, esta información en una gran parte de los usuarios es irrelevante tanto para la empresa como para el usuario. Creo además que esto juega emocionalmente con la gente, porque tener acceso a programas y archivos del disco duro no significa ni que nadie los vea en vivo, ni que tengan acceso a tus cuentas personales de correo electrónico y demás, creo que hay cierta paranoia en ese tema.

La verdad es que la evolución del software libre es lógica, Stallman es informático, la informática es a lo que dedica su vida, y es normal que esa clase de gente pida la libertad que merece, la libertad de saber como funcionan las cosas que usan, pero no todo el mundo es así. Encontraremos de la misma manera otros gremios que exijan ciertas libertades que a un informático le pueden parecer absurdas.

Animo la evolución del software libre y a que nos movamos en esa dirección, pero siempre desde la entrega de información y no el activismo que pueda llegar a ser peligroso. Informa, sin siquiera invitar, y por supuesto sin obligar. Que el usuario decida si la libertad del software libre es para él libertad, o una lejana zona del universo a la que no puede, no necesita, o no quiere llegar, y que elija lo que le convenga. El camino correcto es el de la libertad, no el de la imposición de una consideración de libertad.

Estoy en desacuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas.

Evelyn Beatrice Hall

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